El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y fascias situados en la base de la pelvis que desempeñan un papel crucial en el soporte de los órganos pélvicos, el control de la vejiga y el recto, así como en las funciones sexuales y reproductivas.
El ciclismo es una actividad con contrastados beneficios cardiovasculares y musculares. Pero si realizamos esta actividad de forma prolongada puede desencadenar problemas de salud relacionados con el suelo pélvico debido a la presión y la tensión repetitivas en esta zona.
¿Por qué es importante un suelo pélvico fuerte en el ciclismo?
- Ofrece Soporte y Estabilidad: El suelo pélvico proporciona sustento a los órganos pélvicos (como la vejiga, el útero y el recto) y ayuda a mantenerlos en su lugar mientras pedaleamos. Esto es esencial para evitar la disfunción pélvica y las posibles complicaciones.
- Control Muscular: Los músculos del suelo pélvico juegan un papel principal en el control de la micción y la defecación. Durante el ciclismo, estos músculos pueden estar bajo estrés debido a la presión, el impacto y la vibración, por lo que es importante tener un buen control muscular para evitar problemas como la incontinencia urinaria (pérdidas de orina) o la debilidad del suelo pélvico.
- Estabilidad Lumbo-Pélvica: El ciclismo implica movimientos repetitivos de las piernas y la pelvis. Un suelo pélvico fuerte contribuye a una mejor estabilidad lumbo-pélvica, lo que puede prevenir lesiones y problemas en la zona lumbar y la pelvis.
- Prevención de Problemas Pélvicos: Ciclistas que pasan largas horas en la bicicleta pueden experimentar problemas como el síndrome de dolor del nervio pudiendo, que puede afectar a los nervios que inervan el área pélvica. Un suelo pélvico sano y fuerte puede ayudar a prevenir este tipo de problemas.
- Flujo Sanguíneo: Los músculos del suelo pélvico trabajan en conjunto con otros músculos abdominales y de la pelvis para promover el flujo sanguíneo adecuado a la región. Esto es importante para mantener una circulación adecuada y prevenir problemas como la congestión pélvica.
- Confort: Un suelo pélvico fuerte y flexible puede ayudar a mejorar el confort pedaleando. Un suelo pélvico débil o tenso podría contribuir a la incomodidad en el sillin de la bici.
Molestias que podrían venir desencadenadas por un suelo pélvico débil:
- Hormigueo en la zona en contacto con el sillin.
- Dolor o presión en el pubis y/o cóccix.
- Cocimiento en la zona genital.
- Dolor que irradia de glúteos en las piernas.
- Pérdidas de orina.
¿Qué podemos hacer para evitarlo?
- Realizar un estudio biomecánico para garantizar una correcta posición al pedalear.
- Buscar un asiento ergonómico que reduzca la presión sobre el perineo.
- Reforzar la musculatura abdominal y pélvica
- Reforzar la musculatura profunda ( transverso abdominal)
- Trabajo de «kegels» pautados ( incontinencia)
- Reforzar glúteos, cuádriceps e isquiotibiales para un uso correcto de la potencia y la fuerza
Si tienes preocupaciones sobre el suelo pélvico y el ciclismo o experimentas alguna de las molestias mencionadas en el post, contactanos y te ayudaremos en todo aquello que esté en nuestras manos.
